Puesto de responsabilidad técnica y organizativa para gestionar un conjunto de servicios. Requiere capacidad de análisis, coordinación interdepartamental y enfoque en costes, calidad y satisfacción del cliente.
- Definir las líneas rectoras de la gestión integral de los servicios.
- Dirigir, organizar y supervisar al personal para lograr su óptima actuación.
- Elaborar las planificaciones, presupuestos y previsiones de los servicios y revisar desviaciones, clientes y proveedores.